jueves, 01 de noviembre de 2007
El Museo Van Gogh era uno de mis objetivos principales en la visita a Amsterdam y realmente, no me decepcionó.
girasoles

Se encuentra en Museumplein, hasta donde se puede llegar en el tranvía 2,3,5 y también el 12. Está abierto diariamente de diez de la manaña a seis de la tarde, excepto los viernes que cierra a las diez de la noche. El único día que cierra es el 1 de enero. Ojo las colas para comprar la entrada porque suelen ser largas y lo peor de todo es que una parte de la espera es a techo descubierto y claro, el frio tiene un pase pero como se ponga a llover...¡te empapas!.

Se puede entrar gratis con la tarjeta de los museos y otra opción es comprar la entrada por internet. En este caso, al comprar la entrada te facilitan un código de barras y puedes acceder por la puerta principal sin esperar en la fila de venta de entradas. Creo que es la mejor opción ya que no cobran ningún suplemento por hacerlo, mientras que en la mayoría de los sitios si lo hacen, aunque sea mínimo. Lo malo, que si no vas ese día los pierdes.

El ticket cuesta 10 euros para los adultos, de 13 a 17 años pagan 2,50 euros y hasta 12 años, gratis. Como decía anteriormente, los poseedores de la tarjeta de museos y los miembros de ICOM entran gratis, así como los que tienen la tarjeta I Amsterdam.

Una vez que entras, hay una gran sala con personal multilingüe que resuelve cualquier duda a los visitantes y venden las audioguías. El precio es de 4 euros, nosotros las compramos y la verdad que fue una elección acertada. Además, puedes recoger un folleto con información sobre Van Gogh y un plano del museo, este folleto está disponible en muchos idiomas y por supuesto, en español.

En este punto hay que dejar paraguas, mochilas, cámaras de foto y demás accesorios que lleves contigo ya que están totalmente prohibidos dentro del museo. Una vez depositadas tus cosas en consigna, puedes pasar el detector de metales y entrar a las salas del museo. Olvidaba comentar que el museo es totalmente accesible para gente en silla de ruedas y se llega a todas las plantas con ascensor, lo que facilita también la entrada con los carritos de niño.

En esta planta se encuentra un restaurante para tomar algo (los viernes por la noche dan cena) y también la tienda, donde se pueden comprar gran cantidad de recuerdos del museo a precios muy asequibles. Libretas y cuadernillos por un euro, notas de escritorio, de cocina, album de fotos, libros, lápices, multitud de cosas la mayoría a buen precio.

En la primera planta se encuentra la colección permanente de las obras de Van Gogh y se presenta en orden cronológico para ofrecer así una visión del desarrollo de su obra. Curioso que únicamente se empleara activamente durante una década.

En la segunda planta hay ordenadores desde donde se puede acceder a la web del museo y también se realizan presentaciones educativas variadas. En la tercera, se expone la colección permanente del siglo XIX, relacionando la obra con Van Gogh.
Publicado por Willyboop @ 10:39